EXP. N.º 8961-2006-PA/TC

LIMA

ULISES BADILLO

PINEDA                                                                              

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

 

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

 

En Lima, a los 30 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Primera del Tribunal Constitucional, integrado por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli, y Calle Hayen,  pronuncia la siguiente sentencia

 

ASUNTO

 

            Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Ulises Badillo Pineda contra la sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 109, su fecha 2 de mayo de 2006, que declaró improcedente la demanda de amparo de autos.

 

ANTECEDENTES

 

            Con fecha 17 de mayo de 2002, el recurrente interpone demanda de amparo contra la Municipalidad de Lima Metropolitana, solicitando que se declare inaplicable la Resolución de Alcaldía N 7446, de fecha 18 de abril de 2002, que declaró infundado el recurso de apelación contra la Resolución de Sanción N.º 01M-212505, de fecha 20 de diciembre de 2001, que le impuso una multa por construir sin la licencia respectiva; y que se deje sin efecto la Resolución de sanción.

 

            Manifiesta que como propietario realizó construcciones ampliatorias en el inmueble de su propiedad ubicado en el Jr. Julio Rodavero N 690-Urb. Las Brisas-Cercado de Lima; señala que declaró ante la Municipalidad las ampliaciones de su vivienda a través de las Declaraciones Juradas del Impuesto Predial y pagos de los impuestos correspondientes; y que; sin embargo, fue notificado con la Resolución de Sanción N.º 01M-212505 de la multa por construir sin licencia, indicando que se realizará la demolición de lo construido, con lo que se estaría poniendo en riesgo su derecho a la propiedad; que sin embargo, se emite la resolución de sanción cuando se encontraba realizando los trámites para acogerse a la Ley N.º 27157, la misma que permite regularizar las edificaciones construidas sin licencia de construcción.

 

            La emplazada contesta la demanda manifestando que todo propietario puede realizar modificaciones o ampliaciones, o construcciones nuevas, pero que éstas deben estar autorizadas mediante la respectiva licencia por las municipalidades; y que en, el caso de autos, lo han hecho en forma unilateral; es decir, sin la autorización de la municipalidad, y que por ello se le impuso la sanción correspondiente conforme lo establece la Ordenanza Municipal N.º 337, Régimen Municipal de Aplicación de Sanciones Administrativas de la Municipalidad demandada; que el accionante fundamenta su demanda en la Ley N.º 27167, la misma que permite regularizar construcciones, pero no exonera de las multas a los propietarios que hayan construido clandestinamente; que reconoce tácitamente su falta, motivo por el cual alega que ya había prescrito su falta; que ante tal aseveración ha debido solicitar a la autoridad administrativa a fin de que se califique su pedido y no directamente exponerlo ante el órgano jurisdiccional. Añade que no se le está confiscando su propiedad; sólo se le solicitó que cumpla su obligación, y que de las copias emitidas por los Registros Públicos de la Partida N.º 49070149, se observa que la inscripción de su bien inmueble se ha realizado con fecha 3 de enero de 2002, es decir, en fecha posterior a la imposición de la multa por parte de la demandada por las ampliaciones y modificaciones de su vivienda de una planta; sin embargo, de la copia literal que adjunta se desprende que existe un tercer piso.

 

            El Vigésimo Segundo Juzgado Especializado Civil de Lima, con fecha 26 de agosto de 2002, declaró fundada en parte la demanda, en el extremo relativo a la sanción adicional contenida en la Resolución de Sanción N 01-M-212505, siendo que esta es arbitraria ya que el recurrente venía regularizando las construcciones realizadas, las mismas que ya se han culminado; e infundada en el extremo relativo a la sanción pecuniaria impuesta ya que esta se encuentra arreglada a ley.

 

            La recurrida revocó la apelada por considerar que el proceso de amparo no es la vía idónea para dilucidar la controversia por carecer de etapa probatoria, dejando a salvo su derecho para que lo haga valer en la vía ordinaria y en la forma legal correspondientes.

 

FUNDAMENTOS

 

1.      La demanda de autos tiene por objeto determinar, por un lado, si la Municipalidad emplazada ha afectado el derecho de propiedad del demandante al disponer el pago de una multa y la demolición de las modificaciones realizadas en el inmueble de su propiedad, cuya construcción no fue autorizada por la emplazada.

 

2.      Es necesario señalar que el artículo 72º de la Ley N 23853, entonces vigente, establecía claramente que una de las atribuciones de las Municipalidades era la de determinar las limitaciones y modalidades de la propiedad privada en armonía con el interés social, en sus respectivas jurisdicciones y dentro del ámbito de su competencia.            

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

3.      En ese sentido, La Ley Orgánica de Municipalidades vigente al momento de los hechos –Ley N 23853- y la actualmente vigente – Ley N.º 27972-, desarrollan las facultades que derivan de los artículos constitucionales que regulan las atribuciones de las Municipalidades, así como los límites que tienen los propietarios en el uso o disfrute de sus bienes inmuebles.

 

4.      En cuanto al Procedimiento de Regularización de Edificaciones, no obra en autos la solicitud mediante la cual el demandante se acoge a la Décima Cuarta Disposición Complementaria de la Ley N 27972, que establece la posibilidad de regularizar la situación de las construcciones sin licencia, sin pago de multa ni otras sanciones.

 

5.      No escapa al conocimiento de este Colegiado que el artículo 65.11 de la Ley N 23853, entonces vigente, precisaba que una de las funciones de las Municipalidades en materia de acondicionamiento territorial, vivienda y seguridad colectiva, era la de reglamentar, otorgar licencias y controlar las construcciones, remodelaciones y demoliciones de los inmuebles de las áreas urbanas, de conformidad con las normas del Reglamento Nacional de Construcciones y el Reglamento Provincial respectivo. Por otro lado, el artículo 73.2 de la misma norma precisaba que una de las modalidades que las Municipalidades podían imponer a la propiedad privada, limitando su uso conforme a la Constitución, consistía en la obligación de los propietarios de no construir, reconstruir, ampliar, modificar o reformar un inmueble sino en la forma que estableciera la ley, el Reglamento Nacional de Construcciones, el Reglamento Provincial respectivo y las ordenanzas sobre seguridad, salubridad y estética en la edificación, según correspondiera.

 

6.      Por las razones expuestas, la demanda debe ser desestimada, atendiendo a que la emplazada ha actuado en el ejercicio regular de sus atribuciones y en aplicación del artículo 65.11 de la Ley N 23583, entonces vigente, actualmente numeral 1.6 del artículo 161 de la Nueva Ley Orgánica de Municipalidades.

 

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la Constitución Política del Perú,

 

RESUELVE

 

Declarar INFUNDADA la demanda de amparo.

                                                                                             

Publíquese y notifíquese.

 

 

SS.

 

MESÍA RAMÍREZ

VERGARA GOTELLI

CALLE HAYEN